CHAUPEA, una huella en mi vida: Eleazar Beh

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Pude pasar cuatro años más de mi vida esperando el momento en el que me sintiera preparado para comenzar a cambiar el mundo. Pude haber terminado la universidad y nunca experimentar esa sensación de que el mundo se está movimiento y a tu alrededor todo está quieto. Pude haber llegado al sector laboral sin conocer los retos a los que debería enfrentarme.

Afortunadamente no fue así porque hace cinco años apareció algo que tuvo un efecto transformador en mi vida y que me abrió los ojos para hacerme cargo de las realidades que veía mientras me formaba: Chapingo Unido Por El Ambiente.

Durante nuestra formación como profesionistas los retos son grandes, los exámenes, las tareas, los proyectos nos abruman y muchas veces nos hacen sentir que no estamos listos para enfrentarnos a retos aún más grandes. En el salón de clases; equivocarse puede costarte noches sin dormir, decepciones e incluso tener que olvidar por momentos tus pasiones, todo por corregir y no quedarte en el camino.

A diferencia del salón de clases, en CHAUPEA las cosas suelen ser diferentes, equivocarte es aprender algo nuevo, tus ideas dejan de ser supuestos porque tú las haces realidad, tu talento es elemento esencial para que las cosas sucedan, los retos siempre serán grandes, pero HOY estamos más preparados que AYER.

Durante mi formación, CHAUPEA fue una plataforma que me brindó herramientas, habilidades, conocimientos, pero sobre todo me permitió descubrir mis pasiones, mis emociones, mi talento y me acercó a los lugares donde estaban pasando cosas increíbles con personas extraordinarios. 

Participar en CHAUPEA me abrió las puertas a oportunidades que me cambiaron la vida. Quisiera contarles de 5 enseñanzas que todos los días me mueven.

Los bosques no pueden esperar más. En el siglo XXI la educación forestal no está respondiendo a las necesidades de los bosques, los cambios tan acelerados están demandado habilidades que regularmente no se promueven en las instituciones educativas. 

Después de haber vivido la experiencia de ser parte de CHAUPEA, la frase tan común en las aulas que dice (…)“Al final los que están liderando el sector forestal no son forestales, así que su esfuerzo no siempre valdrá la pena”. Me frustró, sin embargo, me abrió los ojos a un área de oportunidad y descubrí que los bosques no pueden esperar, somos nosotros los forestales quienes tenemos que posicionar nuestra profesión y prepararnos para dirigir las acciones necesarias para tener bosques sostenibles. 

«No merecemos las oportunidades si no somos capaces de trabajar para que otros las tengan». En realidad, esta frase la escuché de Oscar Ghillione, un chico que forma parte de Enseña por Argentina A.C, en ese momento recordé todo el trabajo que CHAUPEA hace para que las oportunidades no sean sólo de unos cuantos. 

Durante todo el trayecto de CHAUPEA se ha buscado llegar a más jóvenes. Una experiencia transcendental fue el Congreso Nacional de Estudiantes de Ciencias Forestales y Recursos Naturales (CONECIFORN), después de esto, un pedazo de realidad cayó sobre mí y me di cuenta de que todos los jóvenes merecemos las mismas oportunidades. Me siento afortunado de formar parte de Chapingo, pero ahora siento un compromiso por lograr que más jóvenes tengan las oportunidades que la escuela nos da y revivir los principios que crearon nuestra institución. 

Si en los bosques naturalmente no existen fronteras, tampoco para los forestales. El inicio de CHAUPEA fue por una charla impartido por Olivia Sánchez en ese entonces estudiante de Recursos Naturales de la The University of British Columbia. Cuando nos habló de IFSA (International Forestry Students’ Association) todo fue sorprendente, tanto que después de unos minutos estoy seguro de que el 50% de los asistentes salieron pensando que sería imposible. 

Desde entonces comenzamos a tener contacto con personas de otros países, y fue hasta el 2015 cuando por primera vez puede asistir a un evento de la IFSA y visitar un país increíble, Filipinas. El sólo viajar es increíble, pero en ese viaje por primera vez tuve claro lo que quería, -“Trabajar para transformar la educación forestal”; Eso sólo lo lograría conectando personas y dejando atrás las diferencias que muchas veces nos separan. Todo esto por los bosques

«Vivimos por los bosques, vivimos por la humanidad». Esta frase lo escuche en el IFSS 2015 (International Forestry Students’ Symposium) y originalmente es Life for the forest, live for the humanity. 

Estoy seguro de que la mayoría de los profesionistas forestales sabemos que en México el 70% de los bosques están en manos de ejidos y comunidades, pero hay algo aún más sorprendente 9 de cada 10 viven en pobreza extrema.

Como profesionistas estamos calificados con las habilidades requeridas a nivel técnico, pero pensando en lo anterior, la pregunta es ¿Qué tanto estamos preparados para trabajar con las personas que habitan en el bosque?, llegó el momento en mi vida que tenía más preguntas que respuestas y fue CHAUPEA el lugar que me acercó a las personas con quien compartirlas y reflexionar. Cuestionamientos tan simples como: Si las comunidades saben manejar sus bosques ¿Por qué pretendemos ir a enseñarles?, ¿Por qué nos están pagando por hacer el trabajo que ellos saben hacer? ¿Cuáles son las actividades que debemos realizar?, fueron estas preguntas que hoy me hacen entender que debemos estar preparados para transformar las realidades pensando siempre en las personas y el valor de lo que son, hacen y piensan

Todos tenemos algo que aportar. Durante este trayecto aprendí el valor de los aliados, nada de lo que he escrito sería posible sin el apoyo de muchas personas. Personas que confían en este proyecto y abonan a la transformación de los bosques. 

CHAUPEA me acercó a grandes aliados, en casi 3 años de haber concluido la universidad me siento afortunado. Poder estar en proyectos increíbles como Reforestamos México, Enseña por México, IFSA, ALECIF, IUFRO, no sería posible si hubiera decidido quedarme sólo con lo que me enseñaron en las aulas.

Los jóvenes actualmente tenemos muchos retos por cumplir, no podemos seguir siendo espectadores, no podemos sólo soñar con un mundo mejor, lo tenemos que construir con base en trabajo, dedicación y esfuerzo, poniendo nuestro talento al servicio de las personas y de los bosques. 

CHAUPEA me dejó una huella y sacó la mejor versión de mí.

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Acerca del autor

Eleazar Beh

Eleazar Beh

Egresado de Ingeniería Forestal de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh). Trabajo actualmente en Reforestamos México A. C., como Coordinador de Proyectos de Innovación.
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